Afredo M. Verdegay
Unas horas antes de que los controladores aéreos pusieron patas arriba los cielos de España, el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, entregaba las Medallas y Placas al Mérito Turístico 2010, que este año han recaído en siete personas y tres instituciones. Mediante estos galardones el Gobierno español reconoce la labor desempeñada por personas e instituciones en favor de la industria turística española, la misma a la que nuestros queridos controladores vapulearon entre el viernes y el sábado.
En mi última entrada les explicaba la guerra que se ha desatado en Estados Unidos contra el fast food, y la polémica que se ha creado en torno a la libertad del ciudadano para comer lo que le venga en gana. Les advertí que será un debate que se extenderá como una mancha de aceite por todo el mundo.
La simbiosis panadería-cocina poco a poco se va haciendo una realidad, algo por otra parte normal, pero que en nuestro país acabamos de descubrir, como quien dice. El pasado domingo, Jordi Roca, del Celler de Can Roca, se convirtió en el padrino de la nueva marca Flequers Artesans (Panaderos Artesanos) del Gremio de Panaderos Artesanos de las Comarcas Gerundenses.

No existe ninguna manifestación humana que podamos considerar ajena a la influencia de la política, aunque no seamos (o queramos) ser conscientes de ello. Recientemente, la decisión de la ciudad de San Francisco de prohibir la venta de juguetes con menús altamente calóricos (como suelen hacer las grandes cadenas de fast food al regalar un juguete con el menún infantil), ha vuelto a poner en el ojo del huracán la polémica sobre lo que comen los ciudadanos. Pero hay más.
Cuando el Santander firmó con Ferrari puso como condición sine quanon que Fernando Alonso fuera el number 1 de la escudería italiana. El primer banco español vio claro que un deportista sería su imagen internacional, y por ello apostó. Como también hizo lo propio su competidor directo, el BBVA, cuando decidió patrocinar la Liga de Fútbol Profesional española y, más recientemente la NBA; o el SabadellAtlántico cuando se lanzó a los brazos de Guardiola.
Hay gente que cree que en comercio y cocina todo está inventado, pero un joven consultor alemán de 29 años, Ramin Goo, nos acaba de demostrar que esta máxima no funciona: hace apenas un mes inauguró una tienda de comestibles donde el cliente no ve secciones, sino 20 mesas donde encuentra agrupados los ingredientes necesarios para hacer una receta. La idea es genial y tiende a facilitar tanto los hábitos de compra como los de cocinar.















