¿Y si el sushi mata a los japoneses?

05 Ago 2010
Publicado por Alfredo M. Verdegay

Imagen de Alfredo M. Verdegay

A estas alturas sólo un necio pone en cuestión la calidad de la gastronomía tradicional y de vanguardia japonesas. Después de años de observarla con cierto desdén, los occidentales nos hemos puesto de acuerdo en destacar la originalidad de la dieta japonesa, para algunos una de las bases para que su población sea la más longeva del mundo.

Sin embargo, una noticia difundida estos días por la agencia Efe puede poner en cuestión esta realidad. Resulta que ha aparecido el cuerpo del hombre más viejo de Tokio, pero la sorpresa es que podría estar muerto desde hace más de tres décadas. Y seguidamente, han “desaparecido” el hombre y la mujer que le seguían en el top ten de los más ancianos, que supuestamente tendrían 111 y 113 años, respectivamente. La policía cree ahora que también “podrían llevar muertos varias décadas” (entrecomillo y destaco la frase citada por la agencia).

La desaparición de estos ancianos se constató hace unos días, cuando funcionarios municipales de Tokio descubrieron en su domicilio los supuestos restos de Sogen Kato, el hombre más viejo censado en la capita nipona, nacido en 1899. Aunque para las autoridades Kato seguía vivo, se cree que murió hace 30 años, pues en su casa se encontraron periódicos cuya fecha más reciente databa del 5 de noviembre de 1978.

La policía cree ahora que la familia del anciano Kato no comunicó su muerte para seguir cobrando la pensión.

El hallazgo de Kato movió a las autoridades a intensificar los controles sobre los ancianos mayores de 100 años que existen en el país (más de 40.000), y la sorpresa saltó inmediatamente con la “desaparición” del hombre y la mujer más ancianos de Tokio que os comentaba al principio de este post. Fusa Furuya, de 111 años, no fue encontrada en su domicilio por los funcionarios que querían comprobar que seguía viva, pero sí que encontraron a su hija mayor, de 79 años, quien les aseguró que hacía dos décadas que no veía a su madre y que creía que vivía con su hermano desde hace 40 años. Sin comentarios.

Ante estos hechos, a mí se me han caído dos de los pilares que caracterizan a la sociedad japonesa: el respeto a sus mayores y su sana dieta. Está claro que poco respeto hay a los ancianos cuando ni Dios sabe si 40.000 tíos y tías mayores de 100 están o no vivos. Y si los casos ahora conocidos no son nuevos (hay antecedentes anteriores), pues va a resultar que la mayoría de los japoneses se mueren cuando toca; es decir, entre los 70 y los 80. Como pasa exactamente aquí, en España.

Ante estos macabros hechos, y cuestionando el sushi como fuente de la vida, reivindiquemos nuestra tortilla de patatas, les seques, el gazpacho, y la paella como parte del secreto de nuestra longevidad (hasta que los japoneses no nos demuestren lo contrario). Claro, que si vivimos tanto, es posible que arruinemos al Estado con nuestras pensiones... Pero esa es otra cuestión, ¿no?

Que tengáis buenas vacaciones. Nos vemos en septiembre.

La foto: Ancianos japoneses. Fotografía a la albúmina coloreada a mano de Kusakabe Kimbei (finales del siglo XIX).

Su voto: Ninguno Promedio: 2.3 (7 votos)