Jordi Roca y la cocina de altura para coronar el Annapurna

Escudella. Canelones de berenjena. Cuscus de ciervo. Crema de calabaza con nuez anisada. Arepa con tinga de pollo. Arroz de anguila. Pera ahumada. Jengibre confitado. Crema catalana.

Son platos que llevan el sello de El Celler de Can Roca. Su elaboración, y los menús de los que forman parte, han sido concebidos entre las paredes del restaurante. Pero se degustarán muy lejos de Girona y a mucha más altura respecto al nivel del mar. La Expedición BBVA del alpinista Carlos Soria quiere coronar el Annapurna y el Dhaulagiri, ambos en Nepal y con más 8.000 metros de altura. Jordi Roca, al frente de la cocina dulce de El Celler de Can Roca, acompañará a Carlos Soria y a su equipo hasta el campo base, a más de 4.000 metros de altura. Allí, preparará todos esos platos para los integrantes de la expedición.

Diseñar este menú para los aplinistas de la Expedición BBVA ha sido todo un desafío para Jordi Roca. El ‘postrero’, que ha contado con la ayuda de Yunju Choi, del departamento de investigación de El Celler de Can Roca, ha buscado que fuera variado, muy energético… y que se pueda comer en condiciones óptimas. Para ello, la liofilización ha sido una técnica clave. “Ha sido todo un reto diseñar productos que conserven el nivel de nuestra cocina a pesar de las condiciones” marcadas por la altitud, señala Jordi Roca en el comunicado de prensa en el que se informa de que se unirá a la expedición. “Estamos trabajando en una línea de menús liofilizados que se puedan llevar durante los ascensos. Carlos podrá tomar arroz con perdiz, sopa de ajo o sepia con guisantes a más de 7.000 metros de altura”.

Yunju Choi, Carlos Soria y Jordi Roca

Yunju Choi, Carlos Soria y Jordi Roca

Si en el verano de 2014, dice Jordi, El Celler de Can Roca llevó su cocina a países como Perú, México y Colombia, ahorá ésta llegará a “lo más alto que podamos”.

 

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