Por Lúa Monasterio. ‘El Padrino‘. Es la película por la que se decanta más de un cocinero cuando Apicius.es pregunta a los chefs por su obra cinematográfica preferida en la serie de conversaciones íntimas #ApiciusPimPam. Fernando Arellano (Zaranda, Es Capdellà, dos estrellas Michelin, autor de #Apicius26), Paco Pérez (Miramar, Llançà, dos estrellas Michelin, autor de ‘Miramar. Paco Pérez‘), Iván Cerdeño (El Carmen de Montesión, Toledo, una estrella Michelin), autor de #Apicius26, y Albert Adrià (Tickets, Barcelona, una estrella Michelin) se encuentran entre ellos. Podría decirse que la cinta, dirigida por Francis Ford Coppola y estrenada en 1972, es una obra de culto en general y un referente para más de uno que trabaja duro en los fogones. Apicius.es cree que no es por casualidad…

… y no es -ni por asomo- por ninguna referencia a la ‘cosa nostra’ ni por la (dudosa) moralidad de más de un personaje de la película. Si se lee entre líneas, ‘El Padrino’ esconde una serie de valores muy útiles en el día a día de una cocina. Apicius.es los recopila a continuación.

¡Aviso! ‘Spoilers’ a partir de aquí.

 

El sacrificio

O todo lo que supone trabajar duro mientras el resto de la gente se está divirtiendo de lo lindo. Esto sucede justo al principio de la película, cuando Vito Corleone atiende la petición de Amerigo Buonasera -y las de otros- mientras se celebra la boda de su hija. La tradición manda que todo siciliano debe hacer tal cosa en esa fecha. El patriarca de la familia da ejemplo y lo hace.

Fuente de la imagen: elpais.com

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La importancia de escuchar

Más aún cuando quien habla es todo un maestro, un mentor y alguien que lleva décadas dedicado en cuerpo y alma al ‘oficio’. Michael Corleone encarna el ejemplo perfecto cuando escucha atentamente a su padre Vito, que le ofrece las claves que desentrañan una traición que marcará un antes y un después en la historia de la familia Corleone.

Fuente de la imagen: blogdecine.com

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La épica de la derrota…

Ya lo decía el editorial de Jãvi Antoja en el número 23 de Apicius, el Cuaderno de Alta Gastronomía de Montagud Editores: “Qué pocas alegrías recuerdan aquellos que están acostumbrados a ganar”. En ‘El Padrino’, Vito Corleone recibe uno de los reveses más duros: el de tener que enterrar a un hijo. Tras ello, se sienta a negociar con los cabecillas de otras familias sabiendo que entre ellos se encuentra aquél que ordenó acabar con su vida. Es decir: supo ceder porque tuvo que hacerlo. Todo, en el momento más duro.

Fuente de la imagen: taringa.net

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… y el golpe de efecto

Justo como el que da Michael Corleone al final de la cinta, el mismo que le convierte en el mafioso más poderoso de Estados Unidos. El hijo de Vito Corleone parecía destinado a otros asuntos -así, al menos, lo quería su padre-, pero la vida le lleva a otro muy distinto en el que su pasión, su tenacidad y su sentido de la responsabilidad encajan a la perfección. Se levanta donde su padre tuvo que saber agacharse. Coge el toro por los cuernos. Y vaya si lo hace…

Fuente de la imagen: 20minutos.es

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