En respuesta a las últimas noticias y comentarios publicados en algunos medios de comunicación y redes sociales respecto al trato que da APONIENTE a las personas en formación, hemos decidido emitir este comunicado.

© Aponiente

Parece ser que nada de lo realizado y conseguido hasta ahora cuenta, y que todo vale por un titular sensacionalista; un titular que anticipa una información que manipula de forma torticera las características de un inmueble que Aponiente pone a disposición de todos aquellos que, cumpliendo los requisitos de trabajo en prácticas -y por su propia voluntad-, desean completar su formación en Aponiente.

El Grupo Aponiente cuenta hoy con una plantilla dada de alta formada por 50 trabajadores y trabajadoras, sin contar con los servicios externos y empresas colaboradoras.

Aponiente es una empresa absolutamente solvente que, bajo la más estricta legalidad, trata de contribuir diariamente a la transformación de la realidad de la provincia de Cádiz, que lucha por ello y seguirá luchando por generar empleo en la provincia con mayor tasa de desempleo de Europa.

Aponiente es, además de un restaurante, un centro de formación e investigación, trabajando día a día en dichas materias, que desarrolla como actividades contempladas en su objeto social y dadas de alta del I.A.E., según consta en la Licencia de Apertura del Molino de Mareas.

En el apartado de Formación, Aponiente siempre ha estado en disposición de ayudar a los jóvenes que quieren formarse como cocineros y, por ello, tiene acuerdos con diversas escuelas oficiales que envían a sus alumnos para completar su formación práctica en el restaurante.

Asimismo, tras realizar sus estudios donde fuere, cocineros aún sin experiencia profesional o incluso jóvenes profesionales que ya se encuentran trabajando, solicitan complementar su formación mediante la realización de prácticas especializadas en la cocina de Aponiente y el conocimiento de las especies marinas y su biología. No en vano, el equipo asiste semanalmente a charlas de formación a cargo de una bióloga marina contratada ex profeso a tal fin, participa en ponencias y actividades que Aponiente organiza para el reciclaje de su equipo así como a los cursos de inglés que se imparten en el propio Molino de Mareas.

Aponiente los acoge en sus instalaciones, haciéndoles miembros del equipo desde el primer día –teniendo, por supuesto, en cuenta que no son empleados– y les imparte ese aprendizaje práctico y vital en el que se convierte su estancia en Aponiente. Estos son los hoy famosos stagers. No son becarios, pues nada tiene esto que ver con beca alguna o similar, tratándose de solicitudes personales que Aponiente recibe a diario desde España o el extranjero. Aponiente sólo puede atender algunas de dichas solicitudes. Son personas con mucha vocación y ganas, que quieren tener la oportunidad de conocer cómo es Aponiente, su concepto y cocina.

Durante su estancia, que no es larga, Aponiente les integra en el equipo y les facilita alojamiento y comida. Aponiente no sólo no obliga a estos practicantes a vivir en un piso o zona determinada, sino que pone un inmueble a su disposición para los que quieran ahorrarse un alquiler o no puedan pagarlo, alquilando un inmueble a escasos metros del restaurante, en El Puerto de Santa María. Ese era el objeto del contrato de alquiler que Aponiente firmó desde el principio y que esta empresa ha cumplido escrupulosamente con sus obligaciones y pagos.

Se trata de un piso absolutamente digno y en perfectas condiciones para que vivan los chavales: tiene 198 metros cuadrados, 5 habitaciones y 3 cuartos de baño. Aponiente considera que tienen sitio suficiente para los que estén en cada momento, que varía según el personal que en cada época tenga Aponiente, no sólo aprendices. Si se echa la cuenta, con que duerman tres por habitación ya sumarían quince, cifra a la que casi nunca se llega. El personal de Aponiente lo limpia semanalmente y lo mantiene en buen estado. Además, no suelen utilizar su cocina porque las comidas se hacen en el restaurante. Las camas son diez literas normales y corrientes. No viven en el lujo, pero viven más que decentemente.

Se trata de chavales jóvenes que en su tiempo libre viven y disfrutan como lo que son. Y cuando se juntan allí, aunque la mayor parte del tiempo están fuera, es normal que hagan ruido y monten algo de follón, y eso molesta a los vecinos. Aponiente pide disculpas por ello, pero para el equipo es difícil de controlar. Por esa razón, Aponiente, antes de que surgiera esta polémica, decidió su traslado a otro inmueble, individual y sin vecindad a la que se pudiera molestar. De hecho, ya estaba prevista la adquisición de un inmueble para este fin, y su traslado se va realizar en breve, dejando el actual arrendamiento y desalojando el mobiliario y las literas que ahora, en parte sin uso, se encuentran allí, incluida la lavadora que Aponiente adquirió hace unos meses y que no se publica en las fotografías del sensacionalista reportaje.

Aponiente no ha recibido ayudas económicas para la puesta en marcha del restaurante, en el que –sin ayuda pública- ha invertido 2,5 millones de euros en tres años. El uso del Molino de Mareas es una concesión de D.P.M.-T. otorgada mediante concurso público. Además, como concesionaria, colabora con la administración local en la adecuación del viario público exterior al molino (paso de peatones, señales, urbanización exterior) y ha conseguido recuperar para la ciudad y para el Parque Natural Bahía de Cádiz una zona hasta hace unos meses marginal.

Aponiente seguirá como hasta ahora, dando de comer el mar, trabajando en diferentes proyectos de I+D con centros de investigación y universidades, y desarrollando el Programa de Uso Público del Molino de Mareas El Caño, que esta temporada acoge cinco exposiciones culturales y a un total de 950 escolares de la provincia de Cádiz para realizar talleres educativos.

“Todo esto no me desanimará a seguir en la brecha trabajando en lo mío que es dar de comer el mar, hacerlo bien y atraer a nuestra tierra a gentes del mundo entero que quieren saber lo que está pasando aquí. Lo creado es tan sólido como el Molino de Mareas que nos acoge y no se va a tambalear lo más mínimo ante la insidia; está acostumbrado al levante”. Ángel León.

A la fecha de emitir este comunicado, Aponiente continúa recibiendo peticiones de jóvenes que quieren completar su formación. Seguimos navegando.

 

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