Sobre algunos de ellos han corrido ríos de tinta. Otros ni han pasado por la cabeza del más ‘hipster’ de los cinéfilos. Todos forman parte de nuestra particular selección de cocina y cine

Sobre la relación entre cocina y cine han corrido ríos de tinta. Hay listas de platos míticos en películas míticas por doquier: sobre escenas que tienen que ver con la comida, sobre cintas cuyo argumento se desarrolla entre fogones o manteles… Incluso existen monográficos sobre las mejores secuencias culinarias de las obras de un solo director. Pocos trabajos se detienen en un aspecto fundamental, pero difícil de reseñar: el del espectador. El del por qué se le dibuja una sonrisa en la cara cuando ve cierta escena por primera vez. Ese “¡anda, mira!” que murmura al relacionarla al instante con vivencias, valores o reflexiones.

Apicius.es presenta a continuación una particular selección de 15 ‘bocados de película’. Algunos de estos momentos están hasta en la sopa. Otros ni habrán pasado por la cabeza del más ‘hipster’ de los cinéfilos. Todos ellos nos recuerdan a un aspecto fundamental de la restauración contemporánea.

¡Cuidado con los ‘spoilers’!

1. Los espaguetis con albóndigas de ‘La dama y el vagabundo’

Qué ocurre

Golfo y Reina comparten un plato de pasta con albóndigas en una improvisada pero encantadora cena romántica. Uno de los espaguetis del plato desencadena uno de los ‘besos accidentales’ más famosos de la historia del cine.

Por qué nos gusta

Porque hace alusión a uno de los motivos por los que la gente acude (o debería acudir) a un restaurante: vivir una bonita velada con alguien especial. Juanjo López reflexiona sobre ello en las páginas de ‘La Sencilla Desnudez‘ (Montagud Editores).

2. La cena de los jóvenes Vito, Clemenza y Tessio de ‘El Padrino: Parte II’

Qué ocurre

Unos jóvenes Vito Corleone, Peter Clemenza y Salvatore Tessio cenan en casa del primero. Debaten sobre algo que les preocupa: Don Fanucci, de La Mano Negra, les pide tributo de un robo que han perpetrado recientemente. Clemenza y Tessio se inclinan por pagar. Vito, finalmente, les convence de un nuevo plan. El acuerdo se cierra con un brindis.

Por qué nos gusta

Por dos motivos. En primer lugar, por la autenticidad del joven Clemenza cenando. Él, seguramente, sea el personaje de toda la saga con un mayor vínculo con la cocina, con frases míticas como “Deja el arma. Toma los ‘cannoli'” y “Quién sabe si algún día tendrás que cocinar para 20”. En segundo, y sobre todo, porque Don Vito Corleone dice eso de “Le haré una oferta que no podrá rechazar” por primera vez… y lo hace sentado a la mesa, ese lugar sobre el qué suceden -y en torno al cual suceden- grandes cosas.

3. Los ‘noodles’ de ‘Blade Runner’

Qué ocurre

El jefe de policía Bryant manda a dos secuaces a buscar a Rick Deckard, un ‘Blade Runner‘ retirado. Dan con él en medio del bullicio de la distópica Los Ángeles, mientras toma un cuenco de tallarines o ‘noodles’. “¡Diles que estoy comiendo!”, pide al cocinero que transmita como nuestra de su reticencia para acudir a la llamada de Bryant.

Por qué nos gusta

Porque estar comiendo es la mejor excusa para no hacer otra cosa distinta a estar comiendo. Compartiendo el momento, pero sin interrupciones. ¿No es, acaso, lo que querría todo cocinero para los clientes de su restaurante?

4. Los ‘escargots’ de ‘Pretty woman’

Qué ocurre

Vivian, acompañante de Edward en una cena de negocios, se topa con que no sabe usar la pinza con la que debe degustar sus ‘escargots’. Debido a ello, tiene un ‘percance’ que soluciona un hábil y discreto miembro del equipo de sala.

Por qué nos gusta

Por dos motivos. Por un lado, porque muestra de forma cómica algo tan importante y tan delicado como la comodidad de un comensal. Por otro, porque si aquí hay un verdadero héroe, es, sin duda, el camarero.

5. La cena en la cárcel de ‘Uno de los nuestros’

Qué ocurre

El ‘gangster’ Henry Hill es encarcelado y se ve compartiendo celda junto a varios ‘colegas’ en unas condiciones más que ventajosas, gracias a sus influencias con los funcionarios de la prisión. Uno de los momentos álgidos del encierro es el de la cena: todos contribuyen a su preparación y se esmeran en ella. También charlan animadamente sobre, por ejemplo, la importancia del sofrito y los tres tipos de carne con los que se han confeccionado las albóndigas para la pasta.

Por qué nos gusta

Por dos motivos. Por un lado, por esa forma única de mostrar que es tan importante compartir la elaboración de un plato como su posterior disfrute en la mesa. Por otro, por la forma impagable con la que el mafioso Paul Cicero lamina el ajo concienzudamente, con una cuchilla de afeitar, de forma que prácticamente se deshará en el aceite…

6. La comida imaginaria de ‘Hook’

Qué ocurre

Peter Banning, que aún no se ha convencido de que en realidad es Peter Pan y creció, se dispone a cenar junto a los Niños Perdidos. Descubre que los platos y las fuentes están vacíos hasta que… comienza a usar su imaginación. Es entonces cuando come, y juega, como un niño.

Por qué nos gusta

Por la importancia que tiene propiciar que los comensales acudan a los restaurantes con la curiosidad, las ganas de diversión y la emoción de un niño que no quiere crecer. Juanjo López reflexiona sobre ello en su libro ‘La Sencilla Desnudez‘ (Montagud Editores).

7. El festín de ‘La bella y la bestia’

Qué ocurre

Bella, profundamente disgustada por su reclusión en el castillo y por sus desavenencias con Bestia, sale de su habitación. El servicio, con el candelabro Lumière a la cabeza, le ofrece una suculenta, ‘glamourosa’ y reconfortante cena. Quiere que disfrute, que se sienta cómoda, que olvide sus problemas… y que coma como nunca. Todo un festín, y un banquete de postín.

Por qué nos gusta

Porque los que fueron niños en los 90 aprendieron sin querer lo que significa ser un buen anfitrión gracias al bueno de Lumiére.

8. Las codornices en pétalos de rosas de ‘Como agua para chocolate’

Qué ocurre

En ocasiones, Tita tiene el ‘poder’ de transmitir los sentimientos con los que cocina un plato a las personas que, posteriormente, lo degustarán. Pedro, su amor secreto y prohibido, le regala unas rosas. Ella añade sus pétalos a unas codornices, que prepara sintiendo una ardiente pasión por él. Ya en la mesa, cuando los comensales prueban el resultado, se desencadena una serie de reacciones y de acontecimientos impagables…

Por qué nos gusta

Porque más de un artífice de la cocina contemporánea habla de la importancia de los estados de ánimo a la hora de cocinar y de que, por algún motivo, el plato tendrá ‘algo’ si se prepara cuando uno se encuentra bien. Tanto esta película como la novela en la que se basa transmiten esa sensación a la perfección en clave de realismo mágico.

9. El final del desayuno de ‘Reservoir dogs’

Qué ocurre

Ocho hombres, seis de ellos vistiendo un inconfundible traje negro, terminan de desayunar con toda la tranquilidad del mundo. Apuran el café, mordisquean algún trozo de pan suelto y se disponen a pagar -la cuenta o la propina- mientras charlan animadamente sobre los temas más variados.

Por qué nos gusta

Aunque el del caso concreto de la película no llegue -precisamente- a buen puerto, por los grandiosos proyectos que se gestan, se desarrollan y se vislumbran con un café delante. Y porque lanzar sobras con una cucharilla nos parece una gran forma de afear ese despreciable acto de tacañería que es negar la propina a una camarera que gana el sueldo mínimo…

10. La ‘Gran hamburguesa kahuna’ del universo Tarantino

Qué es

Un buen ‘friki’ de las películas en torno a Quentin Tarantino -las haya dirigido o no- ha oído o leído que todas las historias se desarrollan en una suerte de ‘universo común’. El cineasta, de hecho, deja ‘pistas’ en forma de productos de la misma marca. Por ejemplo, en ‘Four rooms‘, ‘Pulp fiction‘ y ‘Kill Bill’, el tabaco es Red Apple. Y, amén de los archifamosos minutos iniciales de ‘Pulp fiction’, la ‘Gran hamburguesa kahuna’ aparecería, al menos, en ‘Reservoir dogs’, ‘Death proof’ y ‘Abierto hasta el amanecer’.

Por qué nos gusta

Con perdón de la frase de Jules Winnfield -“¡Hamburguesas! La piedra angular de todo nutritivo desayuno”-, la ‘Gran hamburguesa kahuna’ es una elaboración universal, exportable, reconocible y que ha trascendido de su propio ámbito.

11. La ‘frutariana’ de Notting Hill

Qué ocurre

William Thacker busca novia para intentar olvidar a Anna Scott. Conoce a una chica y acude a cenar con ella a casa de unos amigos. El anfitrión le ofrece becada (doblada en ocasiones como perdiz), y se produce el siguiente diálogo:

-No, gracias, soy ‘frutariana’.

-¡Oh! ¿Qué es una ‘frutariana’?

-Nosotros pensamos que las frutas y las verduras tienen sentimientos, y que cocinarlas es cruel. Sólo comemos cosas que ya han caído del árbol o del arbusto. O sea, que están muertas.

-Ah, ya veo, claro. Entonces… ¿estas zanahorias?

-Han sido asesinadas.

Por qué nos gusta

En la trama -adelantada a su tiempo, aunque sólo sea en este pequeño detalle- es una mera anécdota. En la actualidad, la que se relata aquí es una de las cuestiones que más llaman la atención -e incluso preocupan- al sector en general y a los cocineros en particular. Además, no podemos evitar sonreírnos al pensar en el tremendo follón que se habría organizado en las redes sociales si esta película con esta escena se hubiera estrenado en la actualidad, y no hace casi 20 años…

12. El pan con huevo de ‘V de Vendetta’

Qué ocurre

Evey Hammond sale de la cama, molesta por no poder salir de la guarida del misterioso V. Poco después, se ve disfrutando del pan con huevo que éste le ha preparado como desayuno; y, además, con auténtica mantequilla robada de la despensa privada del líder Adam Sutler. No la tomaba desde que era niña, relata Evey a continuación.

Por qué nos gusta

Porque muestra cómo algo tan sencillo como una tostada puede atesorar una gran capacidad para evocar un bello recuerdo de la infancia en un momento complicado. Y por el elogio a un ingrediente indispensable y algunas veces denostado en estos tiempos locos: la buena mantequilla.

13. El ‘Confit byaldi’ de ‘Ratatouille’

Qué ocurre

Las cosas están feas para Lingüini, Colette y la rata Rémy. Y en el momento más inoportuno: esperan la visita de Anton Ego, un influyente crítico gastronómico, que se antoja vital para el restaurante Gusteau’s. Con Lingüini en la sala, Rémy propone preparar una versión de lo que Colette califica como un “plato campesino”: ‘ratatouille’, un guiso de hortalizas similar al pisto manchego. Al probarlo, al emocionado Ego le asalta un tierno recuerdo de su infancia, en el que aparece su madre preparándole el plato.

Por qué nos gusta

Amén del poder evocador de la escena, y de su capacidad para plasmar a la perfección ese resorte de la memoria que persiguen -y consiguen- muchos artífices de la cocina contemporánea; la propuesta de Rémy cuenta con una justificación (desgraciadamente) inusual en algunos relatos audiovisuales generalistas sobre gastronomía. El ‘Confit byaldi’ es una versión de la ‘ratatouille’ con hortalizas confitadas y al horno que Michel Guérard acuñó a mediados de los 70 del siglo XX. Thomas Keller, asesor culinario de la película, cuenta con su propia versión de la creación del chef galo entre los platos de su restaurante The French Laundry (Yountville, Estados Unidos).

14. Los fideos de ‘Kung fu panda’

Qué ocurre

Po es un oso panda que aspira a convertirse en el Guerrero del Dragón y desentrañar los secretos del kung fu, y que está a punto de enfrentarse con el malvado Tai Lung. Profundamente desanimado, mantiene una conversación con su padre, que regenta un establecimiento famoso en toda la ciudad por su deliciosa ‘sopa de fideos del ingrediente secreto‘. Éste, para animar a su hijo, decide desvelarle el misterio…

Por qué nos gusta

Por el diálogo que sucede a continuación, cuyos fragmentos destacados se reproducen en las siguientes líneas:

-Escucha, hijo: el ingrediente secreto es… ninguno.

-Para, para… ¿Es una simple sopa de fideos normal? ¿No le echas ninguna salsa ni nada especial?

-¡No es necesario! Para hacer que algo sea especial, basta con creer que es especial.

15. La cena de los enanos de ‘El hobbit: un viaje inesperado’

Qué ocurre

El mago Gandalf convoca un encuentro de enanos en casa del hobbit Bilbo Bolsón. Éstos se presentan en ella, ‘saquean’ su envidiable despensa y cenan profusa y alegremente.

Por qué nos gusta

Porque si los enanos vacían esa despensa, es porque en ella abundan las buenas viandas. Y porque si hay un auténtico amante de la buena mesa y del buen producto en la lectura y el cine fantásticos es, sin duda alguna, un hobbit.

 

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