La famosa obra de El Bosco está considerada como una de las más fascinantes de la historia del arte. La comida juega un papel fundamental en ella…

Está firmado por Hiernonymus Bosch, El Bosco (1450-1516), se habría realizado entre 1500 y 1505, fue adquirido por Felipe II y lleva décadas en el Museo del Prado. Es el tríptico ‘El Jardín de las Delicias’, un óleo sobre tabla cuyo significado ha fascinado, roto esquemas e inspirado las teorías más dispares tanto a expertos como a aficionados.

El historiador del arte y especialista en la Edad Media y el Renacimiento Hans Belting comenta en un monográfico dedicado al pintor que la comida es uno de los ejes centrales de esta enigmática obra -«una actividad de la vida que aquí es dominante», añade-. Apicius.es comparte a continuación 10 detalles directamente relacionados con esta afirmación.

Pasen, vean y… quédense perplejos.

Panel izquierdo del tríptico: ‘El Jardín del Edén’

1. Los frutales en el paraíso

Apunta Belting que El Bosco plasma aquí una escena poco frecuente en lo que se refiere a los pasajes bíblicos relacionados con Adán y Eva. No es otra que la de la presentación de la pareja, con Dios otorgándoles su bendición. Según el experto, el artista buscaría que el espectador identifique rápidamente el escenario: se trata del Paraíso. Está representado, cómo no, como un bello vergel repleto de árboles frutales.

Panel central del tríptico: ‘El Jardín de las Delicias’

2. Gente alrededor de una fresa gigante…
3. … y volviendo a un huevo (también gigante)

Según analiza el especialista, más allá de un sentido culinario, el huevo también apuntaría a ese momento en el que nace la vida. «La muchedumbre vuelve como si quisiera retornar a su origen», añade.

4. ¿Cabeza o ciruela?

La inusualmente abultada talla de las frutas que aparecen en ‘El Jardín de las Delicias‘ no es su única característica llamativa… También es frecuente que los distintos personajes las luzcan sobre -o en lugar de- su cabeza.

5. Volando con un pescado

En este panel central, también son frecuentes esas escenas que Belting resume como una «simbiosis entre el hombre» y el animal del que se alimenta. «Es la visión de una existencia armónica que no es posible en la realidad», explica.

6. Escondidos en un crustáceo
7. Pájaros alimentado a personas
8. Festín interracial

Nada extraño en la actualidad, pero… ¿y a principios del siglo XVI?

9. La mujer de la manzana

Hay muchas mujeres en ‘El Jardín de las Delicias‘, y muchas de ellas están representadas junto a alguna fruta. ¿Por qué ésta es especial? Porque quien apunta su dedo es el único personaje de todo el panel que no está desnudo. Los expertos sospechan que ella es Eva, señalada ante su inminente caída. Él sería el propio El Bosco, según algunos, o Juan el Bautista, según otros.

Panel derecho del tríptico: ‘El Infierno’

10. Una taberna en un ‘hombre-árbol’

Ese espacio sobre el tronco de un árbol -el mismo al que accede un hombre con una flecha en tan ‘incómoda’ posición- forma parte de una figura que ya había aparecido en un dibujo de El Bosco. Así, esta taberna con bandera turca se abre en el viente de un ‘hombre-árbol‘, que aquí no se aprecia porque sobrepasa los límites de la imagen en detalle. Por cierto, muchos expertos, Belting entre ellos, han identificado la cara tras este vientre con un nuevo autorretrato del pintor (ver epígrafe anterior).

Fuente de las imágenes: Wikimedia Commons.

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